Reb Zalman en los Andes

Esta historia comienza como un antiguo cuento jasídico. Un maskil (un defensor de la reforma racional del judaísmo de acuerdo a los principios del iluminismo) es obligado renuentemente a visitar a un rebbe jasídico. En la Europa oriental de antaño, estos encuentros rara vez terminaban bien. Los maskilim rechazaban al jasidismo como charlatanería mística para las masas, mientras que los jasidim veían a los maskilim como herejes elitistas obcecados en extraer toda la magia del judaísmo. En este caso, el rebbe era Reb Zalman y el maskil este servidor. Mi función era la de servir como traductor simultáneo para un yejidus, una entrevista íntima, entre Reb Zalman y un agradecido estudiante latinoamericano, el Dr. Juan Jiménez Bravo. Algunos años atrás, el movimiento de Renovación Judía (Jewish Renewal) había recibido a la comunidad del Dr. Jiménez y la había afiliado a su organización. Esto es notable ya que la comunidad del Dr. Jiménez, Beth Etz Chaim, no es una javurá suburbana de baby boomers en los Estados Unidos sino una sinagoga empotrada en la cima de los Andes peruanos cuyos miembros se han convertido al judaísmo.

En su mayor parte los miembros de Beth Etz Chaim son descendientes de tercera y cuarta generación de judíos polacos y rusos -en su mayoría hombres- que llegaron a la ciudad de Huánuco en Perú durante la “fiebre del caucho”, la bonanza cauchera en la Amazonía a comienzos del siglo veinte. Perdidos en las montañas, estos judíos se casaron con la población local y su judaísmo casi desapareció. Cuatro generaciones después, sus descendientes están reclamando su fe.

Lejos de ser una rareza, la experiencia de Beth Etz Chaim está siendo replicada en ciudades y pueblos a través de América Latina. Ya sea reclamando un judaísmo ancestral perdido y queriendo reafirmar su identidad o simplemente buscando al judaísmo como una forma de vida plena de sentido, miles de latinoamericanos se han convertido (o en ciertos casos revertido) al judaísmo. La mayoría de ellos, incapaces de integrarse a las comunidades establecidas existentes, han optado por crear sus propias comunidades. El establecimiento judío en todas sus denominaciones, tanto local como internacionalmente, ha sido reticente a darle una mano o abrirle las puertas a estas “comunidades emergentes”. Y, como siempre, Reb Zalman se adelantó al futuro cuando, seis años atrás, permitió la afiliación de Beth Etz Chaim al movimiento de Renovación Judía. Al escuchar que el rebbe estaba muy enfermo, mi amigo el Dr. Jiménez, quería agradecer personalmente a Reb Zalman por abrirles las puertas.

Beth Etz Chaim hoy en día

Nuestra conversación, la cual ocurrió un par de meses antes del fallecimiento de Reb Zalman, fue breve y llena de interrupciones. Skype no se portõ bien. Todo tenía que ser dicho dos veces: en inglés y en espaथol y vice versa. Y a pesar de ello, Reb Zalman escuchaba de verdad. Sonriendo mientras el Dr. Jiménez hablaba, repitiendo las palabras en español que entendía, y cuando yo traducía su sonrisa se iluminaba expansivamente. Aunque no entendía la mayoría de lo que el primer interlocutor decía, Reb Zalman nos hizo sentir a ambos profunda y activamente escuchados y tranquilos.

Más impresionante que su compasión, concentrada como un láser, fue su sorprendente intuición. Tras escuchar la historia de la comunidad, su aislamiento y la discriminación que han tenido que combatir, Reb Zalman tomó una breve pausa, respiró lentamente por sus tubos de oxígeno, y en diez minutos procedió a aconsejar al Dr. Jiménez sobre el futuro de su comunidad. Y a pesar de que las características de esta comunidad son bastante singulares y fuera del area de pericia de la mayoría de rabinos, Reb Zalman fue extremadamente acertado en determinar sus necesidades y deseos. Lo que a muchos activistas nos ha tomado décadas de experiencia de campo, Reb Zalman intuyó en diez minutos de escucha intencional. Estos son, en resumen, los tres consejos que nos dio ese día.

Las bendiciones del aislamiento: muchas comunidades emergentes lamentan no tener una conexión confiable con el establecimiento judío, tanto en sus países de origen como internacionalmente. Reconociendo la necesidade de establecer conexiones judías, Reb Zalman comentó sobre la gran ventaja que tienen las comunidades emergentes en comenzar su judaísmo sin muchos de los prejuicios y los traumas de las corrientes principales del judaísmo. Un judaísmo global, especialmente después de la Shoá, necesita judíos menos cargados de miedo y de dolor. Necesitamos judíos que puedan traer un poco de alegría de vuelta al judaísmo. En su opinión, los latinoamericanos estamos providencialmente bien dotados para esta labor.

Cuidado con las marcas: Cuando le comentamos a Reb Zalman que muchas comunidades emergentes estaban peleando entre ellas sobre qué patrón judáico seguir, ashkenazí o sefaradí, jasídico o liberal, prorrumpió en risa. La verdadera fuerza de estas comunidades está, nos dijo, en crear un un judaísmo renovado que cuadre orgánicamente con su temperamento, con su gastronomía y su música; un judaísmo que descolle en los sabores y colores del entorno de la comunidad. Las comunidades emergentes tienen a su disposición toda la sabiduría judía y la tecnología espiritual (especialmente en esta era virtual), éste ciertamente debe ser el punto de partida. Pero a dónde llegue cada comunidad partiendo de estos bloques básicos está en sus manos y en las del Ribbono shel Olam, el Amo del Universo. A fin de cuentas, nos dijo, el modelo más exitoso de crecimiento es ser consecuente con la propia naturaleza. (Incidentalmente al discutir esto, me hizo dar cuenta que él había tenido la idea de usar ponchos como talitot casi tres décadas antes de que yo.)

Sed visibles y valientes: en una era interconectada, las comunidades emergentes se harían un gran daño si se quedasen acobardadas en una esquina esperando a “hacer lo correcto” antes de salir a la luz pública. La torá y forma de ser judío que emerge de las montañas de Perú o de las playas del Caribe puede ser justamente lo que necesita una comunidad en Israel o en los Estados Unidos para inspirarse, o vice versa. Las comunidades emergentes deben usar todas las herramientas disponibles, especialmente aquellas de acceso global, para compartir su visiõn del judaísmo con el mundo y para conectarse a esa matriz orgánica de creencias y prácticas del pueblo judío en las que cada comunidad y generación es tanto un consumidor como un productor.

En retrospectiva, es claro que su consejo no es sólo relevante para las comunidades emergentes sino también tiene un alcance universal. Yo quedé muy impresionado por mi conversación con Reb Zalman, y me entristecí grandemente cuando oí de su deceso unos meses después. Y a pesar de seguir siendo un maskil y todavía muy lejos de ser un jasid, la visión de Reb Zalman sobre las comunidades que sirvo ha sido una guía importante para mi trabajo desde entonces. En este aniversario de su partida, esta preciosa torá debe ser compartida con todos aquellos que estén listos para recibirla.

Read more here


Resources

Related Articles

Archive Search

Search the world's largest online archive of material about Jewish diversity.


Archive Search

Search the world's largest online archive of material about Jewish diversity.


.